Ayopaya, tierra roja, lágrimas de sangre; de Jorge Torres Pereyra

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Los libros que llegan de sorpresa siempre caen bien. Los que llegan de sorpresa y que serían difícil de encontrar caen major todavía. Y los libros que llegan, son díficiles de conseguir, y que son profundos y buenos son espectaculares. Este último es el caso del flamante libro de Jorge Torres Pereyra, Ayopaya, tierra roja, lágrimas de sangre (Santiago de Chile, 2015).

Jorge Torres es un boliviano radicado desde medio siglo en Chile. Es un doctor distinguido que en este libro demuestra sus dotes como escritor. Este es la historia de su pueblo, Ayopaya, contada de muchas perspectivas, todas personales. De alguna forma es el reencuentro de Jorge con su pueblo. Cuenta las leyendas sobre la tierra roja, teñida de sangre. Incluye historias de la época de la independencia, sus recuerdos de niño, el exilio de su padre, su propia experiencia como emigrado, y su carrera como médico en Chile. Es una historia muy local, casi una carta de amor a su pueblo, pero también una historia personal que se mueve entre Bolivia y Chile. Espero que llegue a otros lectores en Bolivia, Chile, y más allá.

Nació el 20 de octubre en Cochabamba, Bolivia. En diciembre de 1955 emigró a Chile por razones políticas. Estudió medicina en la Universidad de Chile y se especializó en neonanotecnología. Fue profesor titular y jefe del Departamento de Pediatría y director del Programa de Becas de Neonanotecnología de la Universidad de Chile. (Tomado de la solapa del libro)

Capítulo V. Cuidado con la política criolla (Fragmento)

Una tarde de 1944, mis padres se reunieron junto con mi abuelo para intercambiar opiniones respecto de una importante decisión, que podría tener repercusión familiar. Traían un cable procedente del Palacio de Gobierno, que invitaba a papá a asumir la intendencia del departamento de Cochabamba. Antes de dar la respuesta final, consideró necesaria conocer la opinión de la familia.

El abuelo Adrián sugirió no aceptar, es más, claramente dijo que de hacerlo, el cargo originaría todo tipo de problemas a la dinámica del hogar. Mis padres sustentaron los contrario, alguien debía asumir el servicio a la patria y creían que por lo demás, esto no sería tan complicado. Dos contra uno, se aceptó dicho nombramiento y así mi padre comenzó su vida política.

Hasta esa fecha, se había dedicado de preferencia a su profesión de médico oftalmológico en Santa Cruz y luego en Cochabamba. Había cursado estudios de medicina y se había especializado en la Universidad de Chile, en Santiago. Fue profesor de la especialidad de oftalmología en la Universidad de San Simón de Cochabamba.

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